Tratamiento

La persona que experimente una repentina pérdida de visión debería consultar a un oftalmólogo de inmediato. El oftalmólogo le indicará el tratamiento más indicado en su caso, siendo de inmediato remitido al especialista en Retina y Vítreo.

Si la mácula permanece adherida, el pronóstico es generalmente bueno. En general, si la retina vuelve a colocarse en su sitio dentro de las 48 horas, el pronóstico es bueno. Sin embargo, si la retina ha estado despegada durante más tiempo o si ha habido hemorragia o cicatrización, el pronóstico no es muy favorable.