Tratamiento

No se requiere tratamiento quirúrgico a menos que el pterigión comience a obstruir la visión de manera directa, sea muy sintomático, genere un astigmatismo secundario, o de forma estética; en cuyo caso se lo debe extirpar quirúrgicamente. Se deben usar anteojos protectores ocuros y sombrero o gorra para prevenir recurrencias; y usar antiinflamatorios tópicos y lágrimas artificiales en caso de inflamación sintomática (acudir al oftalmólogo para descartar otras enfermedades parecidas, pero de causa diferente).

Es posible la recurrencia después de haber sido extirpado aproximadamente en el 10%. Se desconoce la causa exacta de la recurrencia. Las personas que tienen pterigiones deben ser vistas por un oftalmólogo anualmente para detectar a tiempo la invasión de la pupila antes de que ocurra una interferencia de la visión. Se debe buscar asistencia médica si se ha tenido un pterigión en el pasado y los síntomas recurren.