Los diabéticos y las cataratas

El cristalino es una estructura del ojo que funciona a manera de lente, con la finalidad de enfocar las imágenes en la retina sana. Mantiene su transparencia gracias a un equilibrio muy fino de mecanismos biológicos que, cuando se ven alterados, ocasiona la pérdida de la transparencia y la formación de opacidades que no permiten el paso libre de la luz al interior del ojo.

Los pacientes diabéticos que mantienen un nivel sanguíneo de azúcar alto, causan alteraciones en la composición bioquímica del cristalino, que en un inicio producen alteraciones temporales de la refracción, por eso se aconseja que la prescripción de anteojos en ellos, se realice con la seguridad de que no existan alteraciones en la glicemia.